El invierno de las vírgenes de María Platero. Editorial Diversidad Literaria. Por Paloma Fernández Gomá.
El invierno de las vírgenes de María Platero.
Editorial Diversidad Literaria. Por Paloma Fernández Gomá.
La novela “El invierno de las vírgenes de María Platero”
es una obra que contempla las reacciones de la conciencia humana, un testimonio
actual que se sitúa entre lo establecido o correcto socialmente y lo que
impulsa a las conciencias hacia un sentimiento que va más allá de lo que se
puede comprobar a simple vista.
María Platero examina a sus protagonistas en lo más
hondo de sus conciencias, sin fijar estereotipos.
Nuestra autora observa, experimenta e intenta sacar
conclusiones, con el estudio de sus personajes desde la información que
aparentemente le van brindando las secuencias de sus acciones a lo largo del
relato de la novela.
Me ha llamado la atención, la parte final del texto
que figura en la página 39 del libro y donde podemos leer: Al fin y al cabo,
vivir es solo lo que nos sucede por dentro, un río oscuro atravesando una cueva
en silencio.
Nuestra trayectoria vital guarda la esencia de lo
íntimo, Allí donde sólo puede llegar nuestra conciencia. La intimidad es un
valor propio, al que pueden acceder nuestros allegados más próximos y que
solamente uno mismo conoce; parece ser que nuestra autora quiere transmitirnos
este mensaje.
La novela se desarrolla en distintos puntos
geográficos como Medina Sidonia, Cádiz, Sevilla, Madrid o Berlín.
Elena es la protagonista central, la que experimenta
en ella misma la diferencia de clases, el amor y el desamor, la atracción y la confiabilidad;
también el abandono o la entrega hacia una fe enraizada que doblega sentimientos
o el querer ser un yo distinto.
Ginés, su compañero. Teresa, quien despeja sus dudas.
La finca Cuatro Aguas donde se dilucida la verdad entreabierta de sentirse
mujer en otro cuerpo; son parte de los personajes y el escenario más
significativos de la trama.
Un escenario de dudas y con un telón de fondo
psicológico, son los pilares en los que se sustenta la obra de Marúa Platero y que dan vida a su novela, con
una narración abierta a especulaciones, un lenguaje cuidado y argumento hilado
al devenir de los acontecimientos donde la realidad se impone y el deseo se ve
correspondido desde una perspectiva no pensada de antemano, pero sí analizada con
rigor literario y buenas dosis de psicología.
María Platero nos enseña que el amor no conoce obstáculos
y que la realidad es siempre la que vive cada alma en su armario.
“El invierno de las vírgenes” es una introspección hacia
el lugar más íntimo de cualquier conciencia, donde siempre se accede desde el
amor.

Comentarios
Publicar un comentario